Cali es una ciudad que danza. Y durante tres días, el ritmo y el zapateo llanero resonaron con fuerza en el Centro de Danza y Coreografía La Licorera gracias al taller de fundamentación básica «A bailar joropo». Este espacio, dirigido por el maestro Álvaro Rico de la compañía D’RAZA, demostró que volver al cuerpo y al encuentro colectivo es una poderosa forma de sanar y conectar.
Un encuentro entre técnica, tradición y diversas disciplinas
El taller no solo atrajo a expertos del folclor, sino que abrió sus puertas a artistas de otros géneros, generando un valioso intercambio cultural. Durante las tres jornadas, los asistentes exploraron la escucha, la improvisación y las formas de relacionarse a través de esta danza, dejando una sala entera moviéndose al mismo pulso.
Las voces de quienes vivieron la experiencia reflejan el impacto del encuentro:
«Ver la apertura de todas estas personas, artistas y bailarines de otros géneros hacia el joropo nos deja maravillados. Nos hace querer volver y compartir mucho más tiempo para seguir poniendo en práctica nuestra cultura». — Nicole Munebar, Maestra de la compañía D’RAZA.
«Soy bailadora de flamenco y estoy encantada. He encontrado muchas semejanzas. La pedagogía fue muy dinámica; nunca pensé que un baile folclórico me fuera a gustar tanto». — Nataly Rojas, asistente al taller.
Dignificando el folclor en el corazón del Valle
Para muchos participantes, la experiencia fue transformadora. Asistentes como Junior Castaño y Natalia Villegas destacaron el taller como un espacio vital para exaltar el valor del joropo en el país, resaltando la excelencia de las explicaciones del maestro Rico y la profunda conexión generada a través de la música y el movimiento.
Este evento marca la exitosa reactivación de la programación en La Licorera bajo un marco cultural sólido:
-
Proyecto organizador: Prebienal Internacional de Danza de Cali 2026.
-
Objetivo: Camino hacia la 8.ª Bienal Internacional de Danza de Cali.
-
Respaldo: Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes – Programa Nacional de Concertación Cultural.
El taller de la compañía D’RAZA dejó mucho más que pasos aprendidos; dejó cuerpos atentos, parejas encontrándose en el ritmo y la certeza de que las tradiciones siguen profundamente vivas.
PROYECTO APOYADO POR EL MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y LOS SABERES DE COLOMBIA – PROGRAMA NACIONAL DE CONCERTACIÓN


