Un gesto llama a otro; el cuerpo responde, prueba, se detiene y vuelve a empezar. Bajo esta dinámica fluyó el taller impartido por la artista francesa Maroussia Pourpoint en el Centro de Danza y Coreografía La Licorera. La jornada estuvo profundamente marcada por el movimiento, la experimentación y el trabajo colectivo, reuniendo en un mismo espacio a bailarines, actores, directores y coreógrafos locales.
Este encuentro creativo se desarrolló en el marco del Proyecto Prebienal Internacional de Danza de Cali, una iniciativa que traza el camino hacia la esperada 8ª Bienal Internacional de Danza de Cali. Pourpoint, reconocida actriz, directora y dramaturga, compartió parte de su universo creativo aprovechando su residencia en la ciudad, la cual realiza tras ser elegida ganadora de la Beca Villa Crea Colombia. Dicha beca es el resultado de una alianza entre el Centro de Danza La Licorera y el Instituto Francés de París.
Durante la sesión, el objetivo central fue activar la escucha, la creación y la exploración desde el cuerpo. Pourpoint confesó que, si bien su trabajo habitual se desarrolla con actores de teatro, esta primera experiencia dirigiendo a un grupo de bailarines fue muy enriquecedora debido a la rapidez con la que lograron crear e interpretar. La artista explicó que el ejercicio principal invitaba a los asistentes a partir de la esencia individual de cada uno, tomando conciencia del dolor propio para transformarlo a través del movimiento.
Los asistentes destacaron el profundo impacto de la experiencia. Yangelis López, una de las participantes, señaló que el espacio permitió trabajar con las dolencias corporales o emocionales para intervenir la coreografía de una forma distinta a la convencional. Por su parte, la bailarina y coreógrafa Mary Luz Martínez resaltó el valor de aprender nuevas formas de creación guiadas por la visión teatral de la maestra. Asimismo, Carolina Forero afirmó que estas prácticas «definitivamente tocan el alma», demostrando cómo la danza funciona como una herramienta para relacionarse con el dolor, catalizar situaciones complejas, liberarse de cargas ajenas y gozar del acto de danzar.
La realización de este taller fue posible gracias al apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través del Programa Nacional de Concertación Cultural. El proyecto también contó con la articulación y el respaldo interinstitucional de Proartes, el Instituto Francés, la Embajada de Francia en Colombia y la Alianza Francesa de Cali.


