El camino hacia una nueva edición de la Bienal Internacional de Danza de Cali, inició con la residencia internacional sobre el “Método Coredive”, liderada por el maestro húngaro Marton Debreczenyi, la cual reunió durante cinco días a bailarines y artistas del movimiento en un laboratorio intensivo centrado en la relación entre cuerpo, emoción y composición escénica.
A través de prácticas de exploración somática, improvisación y secuencias acrobáticas, los participantes vivieron una experiencia que va más allá de la técnica: una búsqueda por construir movimiento desde lo sensible y lo propio.
Este primer encuentro hace parte de una ruta que continuará desplegándose a lo largo del año con nuevas experiencias formativas y de creación, conectando a la escena local con metodologías y artistas de distintos contextos nacionales e internacionales.
En paralelo, el proceso curatorial de la Bienal ya está en movimiento: su dirección artística adelanta diversos recorridos por escenarios del mundo, siguiendo de cerca compañías y propuestas que podrán hacer parte de la programación en 2027, cuando Cali le de la bienvenida a la 8ª Bienal Internacional de Danza.
El proceso ya comenzó. La ciudad se prepara, poniendo el cuerpo y la mente, en procesos de formación que enmarcan uno de los encuentros más importantes de la danza en América Latina.



